¿Son seguros los ensayos Clínicos?

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Hace unos pocos días surgió la desgraciada noticia de que una persona había fallecido y otras se encontraban un en estadio neurológico posiblemente irrecuperable, debido a la ingestión de un fármaco de un laboratorio portugués que estaba probándose en Francia. En este caso se trataba de un ensayo en fase 1 (más adelante se explican las fases) y se estaba realizando con voluntarios sanos. Al parecer la desgracia ocurrió en algunos pacientes al incrementar la dosis.

Lo primero que hay que decir, que aunque esta situación no es la primera vez que sucede, ya que hay antecedentes de alguna situación similar, afortunadamente son hechos sumamente raros o más bien excepcionales. En el mundo actual, la farmacología y el desarrollo de nuevos agentes terapéuticos, requieren un control sumamente estricto y exigente para que finalmente sean aprobados para el consumo humano.

Los ensayos clínicos se llevan a cabo en todo el mundo y solo en los hospitales que tienen las condiciones adecuadas. Las fases de desarrollo de un fármaco, resumidas vienes a ser más o menos asi:

  • Primero se desarrolla en el laboratorio, donde investigan distintas moléculas que pueden tener en el futuro una acción beneficiosa. Se realizan pruebas de laboratorio, sin experimentación en seres vivos, para valorar las cualidades del fármaco y si cumplen las exigencias requeridas. Aunque carezco de cifras, entre otras cosas porque los laboratorios no las proporcionan, la inmensa mayoría de los productos desarrollados, no cumplen los requisitos exigidos y se  quedan en el olvido, probablemente para siempre
  • Los fármacos que superan esta fase pasan a ser probados en animales de experimentación, ratones fundamentalmente, para observar si las propiedades que se le exigen se cumplen en el animal de experimentación. Hay que advertir que en ocasiones, se observan algunas anomalías en la fase de experimentación animal que luego nunca se observan en el ser humano y viceversa. Pero en cualquier caso, esta fase ya da una idea de si este medicamento ‘nuevo’ tiene posibilidades de ser eficaz en el futuro. Finalizado este proceso y si ha sido satisfactorio es cuando se pasa a la investigación en el ser humano. La investigación clínica consta de 4 fases.
  • Ensayo Fase 1: Normalmente se utilizan voluntarios sanos, aunque hay fases 1, en las cuales también se han llevado a cabo en pacientes con la enfermedad a la cual, pretendidamente va dirigido. En esta fase el número de personas investigado suele ser muy pequeño y fundamentalmente trata de averiguar, la tolerancia al fármaco, la farmacocinética (como se absorbe, qué niveles alcanza en sangre y por donde y cuanto tiempo tarda en eliminarse, generalmente por la orina). Una vez superada esta fase se pasa a la fase 2
  • Ensayo Fase 2; Aquí ya se utiliza en pacientes con la enfermedad que se quiere investigar. El número de pacientes tampoco es muy numeroso, pero es superior a los de la primera fase. En esta fase básicamente se estudian distintas dosis y cuál de ellas es la más eficaz para mejorar los síntomas. Por supuesto también existe una observancia de los efectos secundarios, ya que muchas veces dosis elevadas suelen ser más proclives a efectos secundarios más serios o graves. Pero en otros casos esta norma no se cumple. Una vez determinada qué dosis (a veces hay dudas entre una o dos dosis diferentes pueden ser eficaces) se pasa a la fase 3
  • Ensayo Fase 3: Esta es la fase más importante para el clínico, ya que el volumen de enfermos estudiados es importante, y aquí de lo que se trata es de averiguar si ‘el nuevo fármaco’ es tan o más eficaz que otro que ya esté comercializado para la misma enfermedad. Este estudio por lo tanto, es comparativo siempre con otro fármaco ya conocido y es vital para proponer su aprobación a las agencias del medicamento. Imaginemos por un momento un fármaco, que ha llegado a esta fase de desarrollo y a la hora de la verdad no es mejor que otro que ya está en el mercado. Probablemente el laboratorio lo deseche, porque no le merece la pena invertir más en un medicamento destinado al fracaso.
  • Ensayo Fase 4: Esta fase se desarrolla cuando el fármaco ya ha sido aprobado para uso humano por las agencias del medicamento. Fundamentalmente lo que estudia es la seguridad del fármaco a largo plazo en los pacientes a los que se les suministra.

Quedan por señalar aspectos muy importantes. Hoy en día ningún fármaco es aprobado por las agencias regulatorias, si no han pasado estas fases de investigación. Es más, en muchas ocasiones, cuando una empresa farmacéutica cree tener un fármaco en condiciones para ser aprobado, la agencia regulatoria, para que sea aprobado le obliga a hacer otro ensayo con distintas características, para comprobar efectos que no han podido ser demostrados con los ensayos previos.

Todos los ensayos clínicos tienen que desarrollarse en Centros Clínicos que cumplan unos requisitos mínimos, y deben de ser aprobados por el Comité de Ética del Centro hospitalario. Es obligatorio que todos los pacientes lean el consentimiento informado y que puedan tener a su disposición a un médico, si les surge alguna duda, antes de firmarlo. Todos los pacientes tienen por ley un seguro médico, que abona la casa que investiga el fármaco. Por otra parte, el paciente tiene la obligación de cumplir los requisitos del ensayo, en cuanto a acudir a las visitas programadas y a hacerse los controles analíticos u otras pruebas (radiológicas etc.) que el protocolo del ensayo así lo exija. Por supuesto el paciente, es libre de abandonar el ensayo si así lo quiere y por supuesto el médico puede decidir sacar al paciente del ensayo, si observa que no está siendo eficaz o que tiene efectos secundarios indeseables.

En cualquier caso ningún paciente en la práctica diaria, tiene un seguimiento más estrecho y más completo que un paciente que esté en un ensayo. Además, hay países en los cuales el acceso a fármacos de última generación, es prácticamente imposible, dado que el sistema de salud no los proporciona o son muy caros. Es curioso que los que llevamos ya muchos años en esto, sabemos que en los países del tercer mundo es mucho más fácil incluir pacientes que en nuestro primer mundo, en el cual la mayoría de los pacientes, tienen acceso a medicamentos de última generación a coste muy bajo o incluso coste cero, como ocurre en España.

Finalmente, una vez terminada la fase 3 de un ensayo el laboratorio los suele presentar a las agencias del medicamento para su aprobación. El proceso puede durar de 8 a 12 meses, y como dije antes en este intervalo de tiempo la agencia puede pedir más datos o exigir que se realice otro tipo de estudio, si la documentación presentada le ofrece dudas.

Existen múltiples agencias del medicamento, pero las dos principales son la FDA (Food and Drug Administration) que es de Estados Unidos y aprueba los medicamentos para ese país, y la EMA (European Medical Agency) que aprueba los medicamentos para la Unión Europea. Luego otros países fuera de este ámbito tienen las suyas, como la canadiense, japonesa, etc.

La aprobación por una agencia, por ejemplo la FDA no supone que el medicamento aprobado lo vaya a ser por la EMA y viceversa. Por ejemplo la FDA acaba de aprobar el meloxicam (antiinflamatorio no esteroideo) que en España lleva años comercializado. Pero uno de los ejemplos más llamativos es el Tofacitinib, un medicamento para la artritis reumatoide, que se administra por vía oral y producido por Pfizer, que fue aprobado hace unos 2 años por la FDA y la EMA lo ha rechazado tras 2 intentos fallidos. Es probable, como se dice, que al tercer intento la EMA lo apruebe.

En resumen: Se puede afirmar que los ensayos clínicos son seguros, que los pacientes tienen un control clínico extremadamente riguroso y que es extraordinario, que casos como el ocurrido en Francia se puedan volver a dar, aunque es obvio que la seguridad absoluta no existe nunca. Sin los ensayos clínicos hoy no tendríamos fármacos nuevos y es gracias a ellos que la medicina en todos los campos, cáncer, neurología, reumatología y enfermedades autoinmunes y un largo etc. sigue avanzando. Un problema no mencionado y sobre el cual existen múltiples quejas es el precio de estos nuevos medicamentos. Sin querer exculpar a las casas que se encargan de elaborar estos productos, uno se habrá podido dar cuenta de la enorme inversión que supone para una empresa el desarrollo de medicamentos nuevos y es comprensible que quieran amortizar la inversión realizada con un coste elevado del fármaco. Si luego, uno piensa que a pesar de todo el precio es abusivo, ya es cosa de cada uno. Personalmente creo que el precio, en bastantes casos, podría ser más reducido.

 

Emilio Martín Mola

Reumatólogo

emartinmolablog.com

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