Metotrexato. ¿Cuáles son los Efectos Secundarios del Metotrexato más frecuentes?

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Como ya hemos mencionado en diversas ocasiones, los efectos secundarios que pueden aparecer con la toma de Metotrexato (MTX) son en su mayoría leves, aunque eso no obsta para que en un determinado grupo de pacientes haya que suspenderlo. Por lo tanto, una cosa es la gravedad y otra las molestias derivadas de su uso, que algunos pacientes no pueden (o no desean) sobrellevar.

Las molestias más frecuentes con la toma de MTX son: falta de apetito, nauseas y/o vómitos, ‘dolor de estómago’ y diarrea. En absoluto tienen que aparecer todos a la vez, ya que hay pacientes que solo tienen nauseas, otros diarreas y otros, finalmente, un agrupamiento de los síntomas mencionados. En otros casos el paciente refiere mareos, dolor de cabeza o alteración del estado de ánimo

Con menor frecuencia pueden aparecer: aftas bucales o (mucho menos frecuente) úlceras en estómago o en el intestino.

Hay pacientes que notan caída fácil del cabello (pero prácticamente nunca, hasta llegar al punto de la alopecia que ocurre con la quimioterapia)

Otros pacientes cuentan que el día de la toma del MTX y el día siguiente se encuentran ‘mal’, están cansados, sin ganas de hacer nada

¿Se pueden corregir estas molestias?

La respuesta es SI. La toma de ácido fólico al día siguiente (que todos los pacientes toman) mitiga en muchos pacientes la aparición de estas molestias. En personas con los síntomas descritos arriba, muchas veces incrementar la dosis de ácido fólico suele ser suficiente para aliviar los síntomas. Otras veces es necesario añadir otros fármacos para aliviar las molestias.

Como dijimos arriba, estos efectos secundarios se consideran ‘leves’, en el sentido de que no comprometen en absoluto el futuro del paciente. Pero hay que reconocer que a veces son tan intensos que no queda más remedio que suspender el fármaco. No obstante lo comentado, solo en pocos pacientes hay que llegar a este extremo.

¿Y el hígado?…en el próximo post…hablaremos de ello…

¿Es el Metotrexato un fármaco peligroso? Desmontando un mito

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Cuando se plantea por primera vez a un paciente la posibilidad de administrarle Metotrexato (MTX), no es infrecuente que el paciente entre en pánico (perdón por el anglicismo). En estos casos, se requiere tiempo y mucha delicadeza, para explicar que lo que estamos proponiendo es un tratamiento con un fármaco sumamente eficaz y que en la mayoría de los pacientes no va a originar ningún efecto tóxico.

Probablemente la mala fama del MTX tenga sus orígenes en su uso como una medicina anti-tumoral (quimioterapia) y de hecho lo es y se sigue utilizando para este propósito. Sin embargo, el uso del MTX en las enfermedades reumáticas y autoinmunes se lleva a cabo con dosis mucho mas bajas y por lo tanto con una tolerancia infinitamente mejor. Después de los primeros estudios llevados a cabo en la década de los 80 y publicados en el New England Journal of Medicine quedó patente que este fármaco era capaz de controlar la Artritis Reumatoide como ningún fármaco lo había hecho hasta el momento.

Tras muchos años utilizándolo, no existe ningún compuesto químico ni biológico, que lo haya desplazado como la primera piedra de toque, para tratar la Artritis Reumatoide (y otros procesos autoinmunes); y si esto es así, también lo es porque aparte de la eficacia que ha demostrado, también tiene un perfil de seguridad muy aceptable. Todos los pacientes a los que se les propone un tratamiento con MTX, tienen que saber que si los riesgos fueran superiores a los potenciales beneficios, su uso no estaría aprobado.

Embarazo y Metrotrexato ¿Qué debo hacer?

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Una de las preguntas más habituales en la práctica diaria está relacionada con el uso del metotrexato (MTX) en la mujer fértil. El MTX es potencialmente teratógeno para el feto, por lo que cualquier mujer que desee quedar embarazada deberá suspenderlo. La recomendación actual es dejar de tomarlo 3 meses antes de la ‘posible’ fecundación. Por ello cualquier mujer que pretenda quedarse embarazada deberá consultar a su reumatólogo, para que este/a la vigile durante el periodo crucial que va desde la suspensión del fármaco hasta el hipetético embarazo.

Así mismo, hoy se recomienda que el varón que esté tratándose con MTX suspenda este fármaco también 3 meses antes de poder tener descendencia.

Aunque el riesgo es bajo para el lactante (www.e-lactancia.org) la norma general es no aconsejarlo durante la lactancia

Los Antiinflamatorios no Esteroideos (AINE) y el estómago.

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Sin títuloLa heroína era divulgada como un sustituto no adictivo de la morfina entre 1890 y 1910

Los antiinflamatorios no esteroideos (AINE, de ahora en adelante), conocidos por la población general, como antiinflamatorios así, a secas, son unos fármacos muy antiguos y que han sido utilizados y lo son todavía, para tratar muchas de las enfermedades reumáticas. No obstante, existe en la población unas reservas a tomarlos, que la mayor parte de las veces no se corresponden con la realidad. Quizás la más relevante es aquella que concierne a los AINE y el estómago. Pero la pregunta es ¿son tan dañinos para el estómago como creemos? Y sobre todo ¿qué entendemos por dañinos? a) Hoy se sabe que existe un grupo de riesgo que si toma AINE deben tener el estómago protegido para evitar efectos secundarios importantes. En la inmensa mayoría de las personas esta protección se hace con omeprazol o fármacos similares. ¿Quiénes son estas personas de riesgo?

  • los mayores de 65 a 70 años,
  • los que han tenido una úlcera con anterioridad o una hernia de hiato con reflujo o una diverticulitis en el colon
  • Los que han tenido una complicación de la úlcera , como una perforación o un sangrado de estomago,
  • Los que además toman cortisona o anticoagulantes orales como por ejemplo Sintrón.

Sin embargo, el resto de la población que no tiene estos antecedentes puede tomar AINE sin problemas y sobre todo no tienen ninguna necesidad de tomar protectores como omeprazol, ya que el riesgo de que se produzca una complicación es realmente baja. Sin embargo, en España es prácticamente imposible encontrar a personas que tomen AINE y que no lo acompañen de la toma de omeprazol, cundo este fármaco tampoco es inocuo, precisamente. Casi con toda seguridad, esta situación es peculiar de nuestro país, y mientras la protección del estómago en otros países ronda entre el 40 a 60% de los pacientes que toman AINE y está basada en la existencia de los factores de riesgo que hemos mencionado antes, en nuestro país es prácticamente del 100%. Realmente absurdo…¡¡¡ Pero aún hay más: b) Otro grupo de personas prefiere tomarlos de forma ‘salteada’ el día que tienen más dolor, como si eso les librara de una complicación de estómago. Cuantas veces hemos asistido a ancianos en un Servicio de Urgencias con una hemorragia de estómago masiva, tras haber tomado una simple aspirina por un dolor de cabeza…¡¡ c) Hay más…y es el paciente que te dice: ”yo no puedo tomar antiinflamatorios porque enseguida me duele el estómago”. Esta frase que evidentemente yo no pongo en duda, la mayoría de las veces nada tiene que ver con que el AINE haya producido una lesión de estómago. Es más, entre el 30-40% de las hemorragias digestivas que aparecen tras tomar AINE, lo hacen sin previo aviso, es decir en gente que los tomaba sin notar ningún síntoma digestivo. Por otro lado, muchos de los pacientes que aquejan síntomas gástricos con los AINE, si se les hace una gastroscopia (meter un tubo hasta el estómago) el médico no encontrará ninguna lesión en el estómago d) Y finalmente están los ‘héroes’, permítanme este rasgo de humor. Son aquellos que te dicen “yo no tomo AINE ya que aguanto muy bien el dolor…”. ¿Hay alguien en este mundo que haya tenido dolor ‘de verdad’ y que lo haya aguantado sin más?. Sinceramente, yo no me lo creo. El dolor es el peor sufrimiento que puede soportar el ser humano a lo largo de su existencia, y bastante tenemos con soportar nuestras cargas diarias como para encima sufrir en silencio, haciendo caso omiso de remedios sencillos.

En conclusión: Los AINE son fármacos sumamente útiles para muchos procesos reumáticos, son fármacos que alivian o suprimen el dolor y mejoran la calidad de vida y que administrados bajo control médico no deben suponer un problema especial, para incluso personas que sufren del estómago. El omeprazol y otros fármacos similares son sumamente eficaces para evitar las complicaciones digestivas en la población que hemos definido arriba (apartado a). Salvo que el médico crea lo contrario no tiene ningún sentido hacer una protección del estómago a toda la población. No está demostrada su eficacia, la probabilidad de complicaciones es muy baja y es más, el omeprazol es un fármaco que puede producir reacciones adversas que pueden llegar a ser importantes.

Nota importante: En este apartado me he referido a la toma de AINE en pacientes que requieren tomarlos de forma persistente, por una enfermedad reumática. En ningún caso me he referido a la toma aislada de un AINE, por una cefalea, un dolor menstrual, u otros procesos banales.