¿Por qué los pacientes gotosos tienen brotes de artritis durante el tratamiento?

Estándar

Cuando un paciente que está diagnosticado de gota comienza a tratarse con fármacos que descienden los niveles de ácido úrico, el urato depositado en los tejidos alrededor de las articulaciones se moviliza, y no es infrecuente que esto origine episodios de gota. Este es el motivo principal por el cual pacientes que inician tratamiento, puedan tener más episodios de gota, lo que hace pensar al paciente que el tratamiento es ineficaz. Nada más alejado de la realidad, estos ataques se producen porque estamos vaciando los depósitos de ácido úrico almacenados. Por ello, es práctica común que durante los primeros meses se asocie al fármaco que desciende los niveles, (normalmente allopurinol), un granulo de colchicina como profiláctico para evitar las crisis. Sin embargo, no es infrecuente ver una práctica nada aconsejable que es suspender el allopurinol hasta que pase la crisis gotosa, y una vez subsanada reiniciar el tratamiento con allopurinol. Nunca se debiera hacer esto. El paciente tiene que seguir con su tratamiento y añadir el tratamiento que el médico crea necesario para cortar la crisis (normalmente antiinflamatorios o corticoides). Si suspendemos el tratamiento, el paciente tendrá que empezar a tomar de nuevo allopurinol, cuando el brote haya pasado con el consiguiente riesgo de que un nuevo brote aparezca de nuevo.

La Gota esa enfermedad facil de tratar…muchas veces….

Estándar

La gota úrica, es producida por el depósito en las articulaciones de cristales de Urato Monosódico, y es una de las enfermedades reumáticas más fáciles y sobre todo más agradecidas para tratar. En primer lugar porque muchos pacientes solo tienen muy pocos episodios articulares agudos a lo largo de su vida, y con un tratamiento estándar el episodio va a curar por completo y puede que no vuelva en meses o incluso algún año a tener nuevos episodios de artritis. El problema empieza cuando una vez establecido el diagnóstico, el médico decide empezar un tratamiento crónico para descender los niveles en sangre de ácido úrico y evitar tofodasí, nuevas crisis articulares. El fármaco más utilizado para este propósito es el allopurinol, más conocido por su nombre comercial Zyloric®. Este producto es sumamente eficaz en la reducción de los niveles de ácido úrico en sangre (200-300 mg diarios, es la dosis habitual), aunque a veces hay sujetos que necesitan dosis más elevadas. Uno de los problemas frecuentes es el de encontrarse con pacientes que a pesar del tratamiento, mantienen unos niveles elevados de ácido úrico. Aquí se plantean dos situaciones: a) que el paciente no tome la medicación de forma constante o b) que realmente el allopurinol sea realmente ineficaz. Normalmente el médico tiende a desconfiar de la constancia del paciente en la toma del medicamento. Esto puede deberse a que el gotoso, en las fases inter críticas se encuentra perfectamente bien, y puede pensar ¿para un episodio al año que tengo es necesario tomar una pastilla diaria?. Muchas veces es difícil saber si el enfermo nos dice la verdad, pero como dije antes, la desconfianza del médico hacia el paciente suele ser la norma. En el segundo supuesto, está el paciente cumplidor, que a pesar de tomar el medicamento ‘religiosamente’ el ácido úrico no disminuye. Se estima que el porcentaje rebelde al allopurinol puede rondar el 20-30%. En estos casos, hoy disponemos de fármacos mucho más potentes, como el Febuxostat, que es sumamente eficaz en la mayoría de los casos.

En cualquier caso la gota úrica es una enfermedad tratable y es totalmente evitable que un paciente llegue a los extremos de una gota crónica, con destrucción muy importante de las articulaciones , la aparición de tofos (ver imágen, que son depósitos de ácido úrico en las articulaciones y en los tejidos blandos) y con afectación visceral grave, como a veces ocurre con el riñón

La dieta del paciente con Gota. Mucho más sencilla de lo que parece…

Estándar

La gota es una enfermedad reumática producida por un exceso de ácido úrico en sangre, que se deposita en las articulaciones, produciendo episodios de artritis sumamente dolorosos, pero recortados en el tiempo. También existe la gota crónica, en la cual no suelen existir esos episodios agudos, pero a cambio existe inflamación crónica de las articulaciones, que termina con importantes daños estructurales articulares y los llamados ‘tofos’. Los tofos, son depósitos de ácido úrico en los tejidos blandos, como las orejas, manos, pies y otras localizaciones. La gota crónica, si no se trata, es una enfermedad grave que puede producir entre otras cosas, Insuficiencia Renal. La gota úrica, tradicionalmente es una enfermedad del varón, y muy rara en la mujer. Sin embargo, cada vez es más frecuente verla en mujeres después de la menopausia, especialmente, en las obesas, con la tensión arterial elevada y que son tratadas con diuréticos del tipo de las Tiazidas, que elevan el ácido úrico.

Alimentación

Dice una vieja frase, que yo solo he oído en España, que en una boda, solo lo pasan mal dos personas: el novio y el diabético que va a la boda. Quizás a esta pequeña broma se podría añadir, al paciente con gota. No obstante, han pasado los tiempos en que al paciente gotoso se pretendía ‘torturarlo’ con dietas exageradas, en las cuales prácticamente les estaba prohibido comer cualquier cosa. Esto se ha debido a dos factores fundamentalmente: el Podagraprimero a que con las medicaciones actuales es posible reducir las cifras de ácido úrico a niveles normales (por debajo de 6 o mejor 5 mg/dl, si es una gota con tofos) y el segundo, porque está demostrado que una dieta estricta en purinas (las que producen ácido úrico) solo es capaz de reducir las cifras de ácido úrico en sangre en un 10%.

Sin embargo existen unas pautas que todo paciente gotoso debe conocer y que si no se cumplen, pueden ser causantes de ataques de gota:

  • Corregir la obesidad y el sobrepeso
  • Debe hacer ejercicio
  • Controlar la Tensión Arterial
  • Restringir al máximo
    • moluscos, crustáceos y marisco en general
    • vísceras y carne roja
    • Cerveza y licores con alto nivel de alcohol
  • Una vez que se tiene en cuenta lo dicho con anterioridad, el gotoso tiene que tener en cuenta, que su mayor enemigo son los grandes festines y celebraciones, en los cuales la comida y bebida corre en abundancia, Una gran ‘comilona’ es uno de los principales factores para que se desencadene un episodio de gota. Por eso se dijo que era una enfermedad de ‘Reyes’, tan aficionados ellos a la ‘mala vida’.

Sin embargo, y aquí está la buena noticia, el paciente con gota puede beber vino con moderación, ya que no incrementa los niveles de ácido úrico.

Por tanto, si usted tiene gota, haga caso de estas recomendaciones dietéticas, pero además tome con absoluta escrupulosidad la medicación que le hayan dado, para bajar los niveles de ácido úrico. De ello hablamos pronto…